Los accidentes de trabajo y las enfermedades
profesionales influyen directamente no sólo en el ámbito laboral sino en
el familiar. Por un lado, el más importante referido a la persona,
repercute en un desequilibrio en la familia, ya que rompe las bases del
bienestar familiar debido a las consecuencias del accidente, que pueden
llegar a causar enfermedad, lesiones irreversibles e incluso a la muerte.
Por otra parte, es un factor negativo para el empresario, ya que rompe la
estructura organizativa además de implicar unos mayores costes, porque
deberá de reemplazar al trabajador en las tareas desempeñadas por éste.
Recordemos que en materia de Prevención no sólo tienen
obligaciones los empresarios sino que los trabajadores son responsables de
la prevención.